Roki Sasaki compareció ante los medios después de su más reciente salida como abridor de los Dodgers de Los Ángeles, en un momento en que el equipo atravesaba una prolongada racha de derrotas. El lanzador japonés se refirió a cómo se sintió en el montículo y a la sensación general que le dejó su actuación.
Sasaki explicó que, aunque los rivales atacaron de manera temprana y agresiva durante el encuentro, consideró que pudo enfrentarlos con determinación, buscando atacar la zona de strike en los momentos clave. Reconoció que parte del resultado favorable también se debió a que algunas líneas bien conectadas por el equipo contrario terminaron directamente en las manos de sus compañeros, lo que atribuyó en parte a un factor de fortuna.
Al ser consultado sobre cómo encaró el partido sabiendo que el equipo llegaba a esa jornada con una racha negativa de varios encuentros, Sasaki indicó que su enfoque se centró en concentrarse en lo que él mismo podía controlar. Señaló que su objetivo era limitar los episodios complicados y extender su duración en el juego el mayor tiempo posible, evitando la presión de intentar lograr una actuación perfecta o cargar con el peso emocional de la mala racha del equipo.
El lanzador también reflexionó sobre la consistencia que ha mostrado en sus últimas salidas. Admitió que, en esta ocasión particular, su control no fue tan preciso como en aperturas anteriores, y que varias bolas terminaron elevándose más de lo deseado. Pese a ello, valoró que el resultado final no fue negativo, atribuyendo parte de ese desenlace a la suerte y a que los batazos elevados no terminaron siendo determinantes, incluyendo algunos lanzamientos que podrían haber llegado hasta la bajstopa.
Finalmente, Sasaki se mostró consciente de que deberá ajustar ese aspecto de su repertorio, refiriéndose específicamente a los lanzamientos que tienden a elevarse en exceso. Expresó su intención de seguir trabajando en ese ajuste con la expectativa de mantener un nivel de pitcheo sólido en sus próximas salidas.