Mookie Betts dijo el 12 de octubre de 2026 que Los Angeles Dodgers no se quedarán pensando en la derrota y deben enfocarse en ganar el próximo juego.
Betts señaló que los Dodgers tuvieron buenos turnos al bate, conectaron faltas ante algunos lanzamientos y obligaron a trabajar al pitcher rival. También identificó como deficiencias ofensivas la falta de un batazo oportuno, un par de doble matanzas y la imposibilidad de prolongar las entradas: “solo necesitamos que llegue un hit”.
El jugador explicó que los Dodgers aplicaron presión contra Jacob Miseroski y consideró alentador que siguieran creando oportunidades pese a las ocasiones desaprovechadas. Sobre haber llegado temprano al bullpen contrario, comentó que no lo vio como una ventaja significativa porque sus pitchers están preparados para lanzar en cada juego si es necesario.
Betts agregó que los Dodgers tenían otro juego el 13 de octubre de 2026 y que la meta era ganar ese encuentro. “No vamos a llorar por esto”, indicó, al insistir en que el equipo debía concentrarse en la tarea inmediata.
Betts mencionó que necesitaba volver a casa para desconectarse por un momento y analizar la actuación antes de cambiar mentalmente el enfoque: “tengo que ir a casa y desconectarme por un minuto antes de cambiar mi mente”. Después, el plan expresado fue dejar atrás la derrota y concentrarse en ganar el próximo juego.