El partido se mantuvo apretado durante siete entradas hasta que Corey Seager lo abrió con un solo swing. Su jonrón de tres carreras en el octavo cambió lo que había sido un duelo ajustado en una victoria cómoda para los Rangers, 5-1 sobre los Orioles.
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | R | H | E | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| BAL | 1 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 1 | 6 | 2 |
| TEX | 0 | 2 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 3 | X | 5 | 6 | 0 |
Jacob deGrom fue el ancla de la noche desde la lomita. En 5.0 innings permitió apenas 1 carrera (1 limpia) con 3 hits, 1 base por bolas y 9 ponches, dominando la alineación de Baltimore antes de cederle el partido al bullpen, que completó 4.0 innings sin permitir carreras. Con la victoria, deGrom mejoró a 8-7 en la temporada, con efectividad de 3.87.
Baltimore se adelantó temprano cuando Jackson Holliday conectó un jonrón a la derecha en la primera entrada, poniendo el marcador 1-0. Pero Texas respondió en la segunda: Carter anotó con un rodado de doble play de Carter a shortstop, y luego Burger llegó con un sencillo de infield al shortstop mientras Carter anotaba gracias a un error de tiro del campocorto Henderson, dándole a los Rangers la ventaja 2-1. Esa jugada de Burger resultó ser el toque decisivo que Texas ya no soltaría. La gran explosión llegó en el octavo, cuando Seager destrozó un lanzamiento a 418 pies por el jardín central derecho, anotando también Osuna y Langford para ampliar la ventaja a 5-1.
Kyle Bradish no estuvo mal en la derrota: trabajó 6.0 innings con 5 hits permitidos, 2 carreras (0 limpias) y 0 boletos, ponchando a 4 rivales. Pero el bullpen de Baltimore no pudo contener el daño, permitiendo 3 carreras en 2.0 innings tras la salida de Bradish, lo que terminó de sellar la diferencia en el marcador. Bradish cayó a 7-11 en la temporada.
Con el triunfo, Texas extendió su racha ganadora a 4 y mejoró a 59-58, ocupando el segundo lugar de su división. Baltimore, que cayó a 56-61, acumuló su tercera derrota consecutiva. deGrom, además, se acerca a un hito personal: le faltan pocos ponches para llegar a las 2,000 en su carrera.